Drusa de Cuarzo Amatista con Base Cortada.
Tamaño aproximado de las piezas: 6 - 9 cm.
Peso aproximado de la pieza: 0,200 - 0,300 gr.
Procedencia: Brasil
Las piezas que se entregarán son similares a las de las fotografías.
Precio por Pieza.
La amatista es conocida como la piedra de la armonía, la transmutación y la calma interior. Su energía está vinculada al sexto chakra, situado en el entrecejo, por lo que favorece la claridad mental, la intuición y la conexión con la propia sabiduría interna. Es una piedra ideal para quienes desean profundizar en la meditación, relajar la mente o desarrollar una mayor percepción espiritual. Muchos practicantes colocan un cristal de amatista en el entrecejo durante la práctica meditativa para favorecer la concentración y el silencio interno.
En situaciones de estrés, la amatista ayuda a recuperar la serenidad emocional y a mantener una visión más equilibrada de lo que ocurre. También se la relaciona con el descanso, siendo una de las piedras más recomendadas para conciliar el sueño y evitar pesadillas o pensamientos intrusivos.
A nivel ambiental, una geoda o una drusa de amatista colocada en el hogar contribuye a limpiar y armonizar la energía del espacio. Se dice que su vibración transforma las tensiones acumuladas en sensaciones de paz y orden interior. Esta cualidad la convierte en una herramienta muy apreciada en espacios terapéuticos, estudios de yoga y áreas dedicadas al bienestar.
En resumen, la amatista ofrece equilibrio, protección y un refugio energético para la mente y el espíritu.
Suele ser la piedra indicada para mantener la entereza en situaciones de estrés y también para favorecer el buen dormir, así como para ayudar en casos de insomnio o pesadillas.
Colocando una geoda o una drusa de amatista de buen tamaño en la casa ayudará a crear una energía limpia y armoniosa en el ambiente.
Tamaño aproximado de las piezas: 6 - 9 cm.
Peso aproximado de la pieza: 0,200 - 0,300 gr.
Procedencia: Brasil
Las piezas que se entregarán son similares a las de las fotografías.
Precio por Pieza.
La amatista es conocida como la piedra de la armonía, la transmutación y la calma interior. Su energía está vinculada al sexto chakra, situado en el entrecejo, por lo que favorece la claridad mental, la intuición y la conexión con la propia sabiduría interna. Es una piedra ideal para quienes desean profundizar en la meditación, relajar la mente o desarrollar una mayor percepción espiritual. Muchos practicantes colocan un cristal de amatista en el entrecejo durante la práctica meditativa para favorecer la concentración y el silencio interno.
En situaciones de estrés, la amatista ayuda a recuperar la serenidad emocional y a mantener una visión más equilibrada de lo que ocurre. También se la relaciona con el descanso, siendo una de las piedras más recomendadas para conciliar el sueño y evitar pesadillas o pensamientos intrusivos.
A nivel ambiental, una geoda o una drusa de amatista colocada en el hogar contribuye a limpiar y armonizar la energía del espacio. Se dice que su vibración transforma las tensiones acumuladas en sensaciones de paz y orden interior. Esta cualidad la convierte en una herramienta muy apreciada en espacios terapéuticos, estudios de yoga y áreas dedicadas al bienestar.
En resumen, la amatista ofrece equilibrio, protección y un refugio energético para la mente y el espíritu.
Suele ser la piedra indicada para mantener la entereza en situaciones de estrés y también para favorecer el buen dormir, así como para ayudar en casos de insomnio o pesadillas.
Colocando una geoda o una drusa de amatista de buen tamaño en la casa ayudará a crear una energía limpia y armoniosa en el ambiente.